Life is Hard, but Have No Fear

November 17, 2019
This Week’s Reflection

Life is Hard, but Have No Fear

Today’s readings take a fearless look at reality and reach a conclusion that we all know: life is hard. The prophet Malachi preaches fire and brimstone, warning us that evildoers will perish in flames. Saint Paul offers his own warning to the Thessalonians: keep busy, but never become a busybody. He reminds Christians that the apostles themselves worked in “toil and drudgery” as a model for how we ought to contribute to our community. The Gospel returns to the apocalyptic tone of Malachi, describing the utter chaos of the end-times. We will know the end is near when violence, catastrophe, and hatred dominate the earth. But we must not fear! God’s saving plan brings peace to our hearts. Malachi speaks of the sun’s “healing rays,” and Jesus himself promises to protect every hair on our heads.

Readings: Thirty-third Sunday in Ordinary Time

 


 

La Vida es Dura, pero No Tenemos Miedo

Las lecturas de hoy toman una mirada valiente a la realidad y llegan a la conclusión que todos sabemos, la vida es dura. El profeta Malaquías predica fuego y azufre, advirtiéndonos que los malhechores perecerán en llamas. San Pablo ofrece su propia advertencia a los tesalonicenses: manténgase ocupados, pero nunca en entrometidos. Él recuerda a los cristianos que los mismos apóstoles hicieron “trabajos pesados y penosos” como un modelo de cómo debemos contribuir a nuestra comunidad. El Evangelio regresa al tono apocalíptico de Malaquías, describiendo el caos total del final de los tiempos. Sabremos que el fin se acerca cuando la violencia, las catástrofes y el odio dominen la tierra. ¡Pero no debemos tener miedo! El plan de salvación de Dios nos da paz a nuestros corazones. Malaquías habla de los “rayos sanadores” del sol, y el mismo Jesús promete proteger cada cabello de nuestras cabezas.

Lecturas: XXXIII Domingo ordinario