Reconciled Diversity

June 2, 2019
This Week’s Reflection

Reconciled Diversity

A few years ago, during Rome’s quiet summer, Pope Francis took a day off to visit privately with some old friends, whose identity took Catholic Italy by surprise: Evangelical Protestants. They welcomed Francis to their Pentecostal Church of Reconciliation, where Francis asked pardon for Catholic persecutions and celebrated the Holy Spirit’s “pentecostal work.” Unlike Satan, declared Francis, who creates division among God’s children, the Holy Spirit creates a diversity rich and beautiful. And unity; not uniformity, Francis specified, but unity in diversity. Francis named the Spirit’s gift “reconciled diversity.” Pentecost’s rich treasury of scriptural readings, for Saturday’s vigil and Sunday’s morning liturgy, traces the Holy Spirit’s work from creation’s beginning, through Jesus’ resurrection, into the church’s earliest days, now into our days. Kindled in our hearts, the Spirit’s gentle fire is ours to share generously, even with those most strikingly different from us. All hearts are Spirit-warmed by reconciled diversity.


Diversidad Reconciliada

Holy Spirit and ChaliceHace algunos años, durante un verano tranquilo en Roma, el Papa Francisco tomó un día de descanso para pasar un tiempo en privado con algunos viejos amigos, cuyas identidades tomaron por sorpresa a los católicos italianos: protestantes evangélicos. Ellos dieron la bienvenida a Francisco a su iglesia pentecostal de la reconciliación, donde Francisco pidió perdón por las persecuciones católicas y celebró “la obra pentecostal” del Espíritu Santo. Francisco declaró que Satanás crea división en medio de los hijos de Dios, pero el Espíritu Santo crea una diversidad rica y hermosa. Y unidad, pero no uniformidad, Francisco especificó, sino unidad en la diversidad. Francisco nombró el don del Espíritu Santo “diversidad reconciliada.” El rico tesoro de Pentecostés de las lecturas de las Escrituras, para la vigilia del sábado y la liturgia del domingo por la mañana, rastrea la obra del Espíritu Santo desde el comienzo de la creación, mediante la resurrección de Jesús, hacia los primeros días de la Iglesia, ahora en nuestros días. Encerrados en nuestros corazones, el fuego gentil del Espíritu es nuestro para compartir generosamente, incluso con aquellos que son notablemente diferentes a nosotros. Todos los corazones son estimulados por la diversidad reconciliada.