Using Our Time Wisely

August 4, 2019
This Week’s Reflection

Using Our Time Wisely

A jar of honey lasts practically forever. The oldest jar of honey ever discovered was over five thousand years old. Honey is quite different from market-fresh produce, then; because most fruits and vegetables last only a few days, we treat them carefully. At this time of summer, we rush to find recipes for cherries and cucumbers so we won’t waste a single one. We wouldn’t feel that same urgency about honey.

In our own way, we are as delightful and fragile as ripe produce. Today’s readings urge us not to spoil, but to make good use of our limited time on earth. Ecclesiastes reminds us that because God provides for us now and always, we can manage our daily affairs without anxiety. Saint Paul encourages the Colossians to keep thoughts of heaven in everything they do, and Jesus himself asks us to treasure not earthly wealth, but God alone.

 


 

Usando Nuestro Tiempo Sabiamente

Un frasco con miel prácticamente dura por siempre. El frasco de miel más antiguo descubierto tenía casi más de cinco mil años de antigüedad. La miel es muy diferente de cualquier otro alimento producido; entonces porque muchas frutas y vegetales solo duran unos pocos días si las cuidamos. En este tiempo del verano, nos apresuramos a encontrar recetas para cerezas y pepinos para no desperdiciar ni uno solo. Pero no tendríamos la misma prisa para la miel.

En nuestra propia manera, somos como una de esas frutas y vegetales frágiles y maduros. Las lecturas de hoy nos sugieren a no echarnos a perder, sino a hacer un buen uso de nuestros limitado tiempo en la tierra. El libro del Eclesiastés nos recuerda que ya que Dios provee para nosotros ahora y siempre, podemos administrar nuestros asuntos diarios sin ninguna ansiedad. San Pablo anima a los colosenses a mantener pensamientos del cielo en todo lo que hacen y Jesús mismo nos pide que no atesoremos riqueza terrenal sino solo a Dios.